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¿Qué es importante?

13 marzo, 2018

La entrada de hoy es un mini relato titulado ‘Lo importante’, que nos acerca a las diferentes formas de ver una misma situación. Una acción que nos puede parecer simple y banal, como tomar un café con alguien, puede no serlo para todos. En ocasiones estamos tan centrados en nosotros mismos que no nos damos cuenta de lo que es importante para otras personas.

Descubre más relatos aquí. A continuación, el mini relato.

Lo importante

-¿Qué vas a hacer este fin de semana?

Ella pregunta por intercambiar unas frases con él, que se mantiene sentado en la silla. Hace mucho tiempo que ha desistido de preguntarle por sus planes para saber si podrían disfrutar de un rato tomando un café o dando un paseo.

-No sé, pero no puedo quedar -responde él pensando un poco la respuesta y sin mirar directamente a su amiga-.

Ella sonría pero lo hace para sus adentros, ya no le sorprende esa respuesta.

-Tranquilo, que no te lo decía para quedar un rato, sé de sobra que eso no va a pasar.

En la voz de ella no hay resignación ni reproche, simplemente ha asumido una situación por el bien de su amistad. Él se sorprende de la respuesta y abriendo ligeramente los ojos se vuelve hacia ella.

-¿Cómo que lo sabes?

-Pues no es muy difícil de deducir -ella sigue hablando normal exponiendo una verdad que él parecía no percibir-, llevas más de un año y medio para sacar un hueco para un café. Y ese momento nunca llega. La espera ya no es una espera porque sé que nunca llegará ese día en el que me digas para quedar un rato, ese día en el que te apetezca hacerlo.

Él le mira incrédulo y asimila poco a poco lo que ella le dice. Nunca le había dicho esas cosas.

-Sabes que ando con multitud de cosas entre manos -en la voz del chico se aprecia un tono de defensa, está descolocado por lo que le está diciendo su amiga.

Ella sonríe ligeramente, esta vez la sonrisa se dibuja en su rostro en vez de quedarse escondida en su mente.

-Lo se, pero como te he dicho, no es cosa de una semana o un mes. Ha pasado más de un año y medio desde que me dijiste que en cuanto tuvieses un hueco tomaríamos un café. Es más y esto son palabras textuales, me dijiste: prometido. ¿Sabes dónde ha quedado esa promesa? Yo si lo se y se que está en un sitio del que no vuelve -parece que en su cabeza se ha abierto una puerta, las palabras salen solas y los sentimientos afloran y viajan desde su boca hasta los oídos de su amigo-. Soy consciente de que nuestros caracteres son diferentes, por eso te dejo más a tu aire y espero a que seas tu quien venga a hablar o a preguntarme qué tal me va todo o qué tal estoy. Pero eso que espero que llegue es como la promesa del café que hiciste, es algo que se fue y se que nunca va a ocurrir. Se que nuestros gusto difieren en casi todo y que tenemos puntos de vista diferentes sobre muchas cosas y aún así siempre te he considerado mi mejor amigo. Todavía te sigo teniendo en esa consideración, pero creo que aún no has entendido lo que es importante para mi. O me equivoco y sí que lo has aprendido pero es algo baladí para ti.

-Pero si me tienes que decir algo importante sabes que puedes contar conmigo -le interrumpe él.

-¿Ves? No has entendido lo que es importante para mi. No es que tenga algo importante que decirte, lo verdaderamente importante para mi es verte un día tranquilamente mientras tomamos algo y hablamos relajadamente de lo que nos ha ocurrido hace poco o hace mucho, de la curiosidad de la que nos hemos dado cuenta por casualidad; hablar, tranquilamente.

Él se queda callado, no sabe qué decir.