Saltar al contenido

¿Cómo evolucioné en la lectura? I

5 enero, 2018

ArqueologíaEsta entrada titulada ‘¿Cómo evolucioné en la lectura?’ viene como continuación de la entrada titulada ¿Cómo me inicié en la lectura? Aquella entrada acabó con el Big Bang cerebral que supuso para mi el descubrimiento del antiguo Egipto para convertirme en un lector voraz. Ahora cada vez que pienso en esos momentos de descubrir cada día nuevas cosas y adquirir nuevos conocimientos se me dibuja una sonrisa en la cara. Aún conservo el libro de arqueología que compré, uno de los primeros libros que adquirí yo mismo, y de vez en cuando lo ojeo para retrotraerme a aquella época.

Aquel libro de arqueología me hizo descubrir las pirámides de Giza, quizá el monumento más conocido de Egipto fuera y dentro de sus fronteras, como nunca las había visto. Había imágenes, secciones, medidas, ilustraciones, recreaciones… Me quedaba fascinado viendo las imágenes y volviendo a ellas cada vez que leía un dato que se podía contrastar en las mismas.

Mis primeras compras

Colección Egiptomanía

Casi al mismo tiempo que empecé a leer ese libro comencé a comprar los fascículos de una colección llamada Egiptomanía (creo que la han sacado a la venta varias veces desde entonces) de Planeta de Agostini. Ahora no recuerdo exactamente cuántas entregas fueron ni si eran semanales o quincenales, lo que recuerdo es que tardé casi dos años en acabarla. Traía, cada ciertas entregas, unas figuras que tengo en una balda de mi habitación. Las figuras representaban diferentes aspectos de la cultura egipcia, casi todo fácilmente reconocibles a primera vista: una pirámide, la máscara de Tutankhamon, el busto de Nefertiti, el ankh, el Ojo de Horus, un sarcófago, un escriba, etc. La colección la encuaderné con las tapas que vinieron al final y la tengo en la estantería, junto al resto de libros.

Pentalogía de Ramses II

En cuanto a libros empecé a leer algunos de Christian Jacq, un egiptólogo y escritor de ficción francés, doctorado en Egiptología en La Sorbona. Los primeros libros suyos que ocuparon su sitio en mi biblioteca personal fueron El faraón negro, la pentalogía dedicada a Ramses II y la tetralogía La Piedra de Luz. He de decir que, en realidad, el primer libro que me leí de Christian Jacq fue El juez de Egipto pero no lo suelo contar como el primero porque me lo leí en formato pdf, aunque me gustó tanto que no tarde en comprármelo en formato físico. Después he ido acumulando numerosos libros de este reconocido autor francés hasta hacerme con la casi totalidad de sus publicaciones. La verdad es que es un reto personal tener todas sus publicaciones.

Mitología. Egipto

Otro libro que me compré casi a la par que los de Christian Jacq fue uno de Lewis Spence titulado Mitología. Egipto. Ese libro me abrió la mente al enorme panteón egipcio, con sus diversos dioses, manifestaciones, representaciones, tocados, atributos, centros de culto… Fue un gran descubrimiento para mi. De hecho es el único libro que tengo subrayado lo que me pareció más interesante.

Dónde compraba y qué descubrí

Por aquella época internet no era todavía lo que es hoy en día, estoy hablando de finales de los año 90 del siglo pasado, así que mi manera de encontrar libros con la temática que me apasionaba en aquel entonces era irme a las librerías o a los centros comerciales y ojear todo lo que tenían expuesto. Así conseguía mis libros y descubría otros muchos autores que poco a poco fueron formando, y aún siguen formando parte de mi biblioteca. Como pueden ser los casos de Pauline Gedge, Jaromír Málek, Terenci Moix y algún otro.

Estos descubrimientos no siempre fueron buenos. Por ejemplo, Terenci Moix tenía y sigue teniendo muy buena fama en cuanto a escritura y conocimientos del antiguo Egipto, pero a mi su estilo de escritura nunca me llegó a gustar y no disfruté del todo la lectura de sus obras. Pensándolo desde la perspectiva del tiempo que ha pasado, quizá los leí siendo muy joven y no capté todo lo que el autor quiso reflejar (nota para mí: releer a Terenci Moix).

A este respecto Christian Jacq me transmitió mucho más y me hizo viajar más a los períodos mencionados en sus novelas que Terenci Moix. No quiero dar a entender con esto que uno era bueno y el otro era malo, para nada. Simplemente que a mi no me transmitieron lo mismo y disfruté más con las historias y los personajes de los libros del escritor francés.

Una vez descubiertos nuevo autores mi mundo literario se abrió en un gran abanico que no ha parado nunca de abrirse y hacerme descubrir nuevos autores con diferentes puntos de vista, historias increíbles, personajes de todo tipo e innumerables horas de viaje gracias a la imaginación.

¿Cómo evolucioné en la lectura?

Al ampliar el número de autores diferentes que leía cada vez quería leer más y más. Casi me daba igual el autor, siempre que se tratase el tema del antiguo Egipto, daba igual si era una novela, un texto divulgativo o cualquier otra género. No había semana que pasase por una tienda que tuviese libros y echase un vistazo.

Esos nuevos descubrimientos también me ayudaron pensar de diferente manera, a cambiar mis puntos de vista sobre algunas cosas o ampliar mis miras en otras. Para mi la lectura no fue solo una evolución como lector, sino que también supuso un avance, y grande, en mi vida y como persona. Gracias a la lectura y a la comprensión de los libros fue creciendo y madurando de una manera que quizá sin la lectura no hubiese tenido.

¿Cómo ha sido vuestro camino como lectores?

Y hasta aquí la entrada de hoy. En próximas entradas os contaré cómo seguí ampliando mi horizonte literario.

¡Disfrutad de la lectura!