Saltar al contenido

La regente. Primera información

1 diciembre, 2019

Hoy, para empezar el mes de diciembre, os traigo información sobre la nueva novela que estoy escribiendo.

Tras haber dejado las orillas del Nilo por un tiempo y haberme trasladado hasta Bogotá (literariamente hablando), vuelvo al país de los faraones para escribir sobre una persona no muy conocida, que a mi modo de ver tuvo que ser muy importante y a la que no se le presta mucha atención.

No me estoy refiriendo a ningún rey, sino a una mujer que, según parecen contarnos las evidencias, fue regente durante la minoría de edad del rey Den. Una mujer que figura en las listas de nombres reales que han llegado hasta nuestros días; una mujer que tiene una tumba inmensa, de tamaño real, en la necrópolis donde fueron enterrados los reyes de su época.

Esa persona, esa mujer, esa reina, esa regente no es otra que Meritneith.

Contexto histórico de La regente

Meritneith fue una reina que vivió hacia la mitad de la I Dinastía del antiguo Egipto, era la esposa del rey Djet y madre del futuro rey Den. La primera dinastía abarca, más o menos, desde el año 3000 a.C. hasta el 2980a.C. y Djet y Den fueron el tercer y cuatro rey de la misma.

Todo parece indicar que Den era muy joven cuando Djet falleció y que fue Meritneith, su madre, quien tuvo que hacerse cargo de la regencia hasta que el joven príncipe alcanzase la mayoría de edad.

Tenemos que tener en cuenta que, cuando Meritneith asume la regencia, Egipto lleva alrededor 70 años unificado, es decir, que es una situación relativamente nueva y con riesgos de que viejas tendencias de disgregación vuelvan a aparecer. No tuvo que ser una época fácil en la que gobernar un estado casi recién creado (por mucho que el proceso de unificación hubiese tomado numerosas décadas y no fuese algo ocurrido de la noche a la mañana) y nuestra protagonista tuvo que cumplir muy bien sus funciones a tenor de lo que podemos saber por su tumba

La tumba de Meritneith

Necrópolis de Umm el-Qaab (Abydos), con la tumba de Meritneith en el centro a la izquierda.

Si bien tenemos un precedente de una reina con una gran mastaba (monumento funerario real característico de las primeras dinastías y que después seguiría siendo utilizado por la nobleza), que fue la reina Neithhotep, ésta no se encuentra en el cementerio real de Abydos, sino que se halla en otra localidad.

La particularidad del enterramiento de Meritneith es que está junto a la tumba del resto de reyes de la I Dinastía, que tiene un tamaño en consonancia al resto de sepulturas acompañada de los elementos subsidiarios pertinentes y que, en la entrada a la tumba, fue encontrada una gran estela con el nombre de la propietaria.

Tal y como se ve en el dibujo de la derecha, apenas podemos observar diferencias entre la tumba de Meritneith y la del resto de reyes. Quizá las mayores diferencias se aprecian con respecto a las tumbas de Narmer y Aha, primeros gobernantes del Egipto unificado, pero no con el resto de reyes que conforman la I Dinastía.

Conclusión

Estas han sido las primera pinceladas sobre la nueva en la que estoy trabajando. Algunos sabréis que también tengo otros proyectos literarios entre manos y en la cabeza, pero en lo que estoy centrado en estos momentos es en escribir y dar a conocer un poco más a Meritneith, una mujer que, sin duda alguna, tuvo una gran importancia y que hay que poner de relieve.

Os mantendré informados sobre la evolución del proyecto y os iré contando más cosas a medida que vaya avanzando el borrador de La regente. Hasta entonces, espero que sigáis leyendo mis otras novelas. ¿No lo has hecho todavía? Te las dejo en este enlace.